.- En
mi mente una adicción; lo que siento es natural,
me servirá de lección...
¡No tengo porqué llorar!.
Tengo deseos de amar; soy un velero sin puerto, siento mi fuego en el mar... En la pasión de mi cuerpo
Allí quedan mis recuerdos;
mis ansias y mi locura,
veo el vuelo de los cuervos...
Y se aleja mi cordura.
.-¡Por favor no tengo dudas!;
sois un cielo de mujer, siento en mi las quemaduras... Y oírlas es un placer. También tendría que ver; razonar y defenderla, es un oscuro deber... Sois como una bella perla. Esperando no ofenderla; con críticas ordinarias, mi admiración le refrenda... A tal dama extraordinaria....
Vuestras promesa diarias;
definen sus ataduras,
en las palabras hay varias...
¡Teneis fiebre y calentura!.
En vuestros pechos no hay duda;
que el escándalo provoca,
vuestra alma no es muy pura...
Sin pensar que estáis muy loca
Vuestros labios y vuestra boca;
dos lindas lineas de fuego,
ni se besan ni se tocan...
Vos pasáis de los juegos.
Siempre decís; hasta luego,
y no hay varón en la tierra,
que pida promesa y ruegos...
En variaciones eternas.
.- Mis dientes son como perlas;
mi hermosura es natural,
hay que cortar mucha tela...
¡Quiero pasión e igualdad!.
Soy muy seria y muy formal;
¡no soy una casquivana!,
quiero un amor de verdad...
¡Soy bella como sultana!.
Vivo sueños sin cordura;
huelo su aroma a jazmín, me ha llevado a la locura... Para mi; un lindo jardín.
Siendo la vida tan dura;
sólo veo que es hermosa,
me reitero si me apuran...
Que además es muy graciosa.
Una mujer orgullosa;
una dama muy madura,
no importa si es caprichosa...
En eso no tengo dudas.
Sueño su hermosa figura; acaricio su corpiño, me ha mirado con dulzura... Le he besado con cariño. Mientras la gente murmura; con su sombrero al desgaire, viéndola feliz y pura... ¡A mi no me importa nadie!.
Tengo envidia hasta del aire; porque acaricia su cara, con su cabello al desgaire... Viendo su cara muy rara.
La piropean por la calle;
no es una mujer de hielo, preciosa donde se halle... Entrelazando sus dedos.
De la lluvia siento celos; porque moja sus cabellos. y su cuerpo es un cielo... Con esos ojos tan bellos.
Siento envidia tengo miedo; de un sol tan resplandeciente, de un invierno con su hielo... Con el roce de las gentes.
Con su mirada inocente;
cuando sale de mañana,
con los pechos tan turgentes...
La veo desde mi ventana
También la luna temprana; tiene envidia de los astros, la luna llena que hermanan...
Y rehacen sus encantos.
Febrero del nuevo año; llevo dos meses en casa,
hay causas que hacen daño...
Y mi mente no descansa. Nunca he tenido sus besos; y quisiera ser su dueño, también noto un negro peso... Lo adivino en mis sueños,
El horror y pensamientos; de otras manos le acaricien, ese ha sido mi tormento... Sin pensar en lo que predice..
Yo sueño por un momento;
que la tengo entre mis brazos,
huelo su aroma y su aliento...
La presiono en mis abrazos.
Que no son las manos mías; que acarician y le aturden, le enajenan y le deslumbran... Y mis sueños se destruyen.
Tengo la envidia muy sana; de su cara, de su pelo, de sus ojos que se hermanan... Con color de caramelo.
Siento envidia y recelos; de caricias que recibe, del mundo, del pueblo entero... Mis sentidos lo percibe.
Su cuerpo olería a romero;
sus pechos de seda y miel,
con su elegante sombrero...
Y con su amorosa piel.
Mis celos destilan hiel;
como un pecado en la noche,
sus uñas y sus lindos pies...
Son hermosos como un broche.
Y eso qué no ha nacido. ella es mi amor primero, por celos tan mal nacidos... Con tanto lío y enredos..
Conocerla me da miedo;
sueño que es pasión y fuego,
me horrorizo si es de hielo...
Si comienzo con mis juegos.
El amor de condición; donde no existen las razas, mucho menos religión... Siendo una hermosa coraza.
Con esta hermosa morena;
con ella haría maravillas,
con esta bella chiquilla...
Se olvidarían mis penas.
Seria una linda condena;
el acariciar sus pechos,
iría a gusto derecho...
Supliendo la cuarentena.
.
Con estos malversos hechos;
mi alma no sera esclava,
no hay caminos sin trechos...
Si su amor nunca emanaba.
Mis rencor en llamaradas;
mis temores prevalecen,
son ansias que se enfurecen...
Y sigues sin ser amada.
Te remangas la muñeca;
tu reloj marca sus horas,
tus ojos negro de mora...
Y tu alma queda hueca.
Son amores asesinos;
son puñales venenosos,
es tu presente y tu sino...
Tu doncel es orgulloso.
Se ha acabado tu aventura;
le has sobrepasado en años,
un joven no es un apaño...
Ni aplaca tu calentura.
Mucho dura tu aventura;
con tus hechos indecentes,
no espero a mi sepultura...
Te creía más inocente.
Yo te esperaba impaciente;
que terminara ese amor,
ahora sabes del dolor...
Con mi amargura reciente.
Ya he conocido la muerte;
sinsabores de amarguras,
he tenido mala suerte...
En mi tiempo se asegura.