.- Era mi amiga querida, le amo hasta morir, para mi es media vida... Como amante la perdí.
Yo quisiera resistir; la tentación de sus labios, si algo me hace sufrir... Es no ser joven ni sabio.
Cuando la sueño a diario; aunque sea un pobre infeliz, con un cuerpo extraordinario... Cometería un desliz. Pero le haría feliz; con lágrimas en mis ojos, también le haría reír... Hay en su amor; un cerrojo.
A veces hasta me sonrojo; veo luceros entre su enojo, caricias con mucho arrojo... Tu romanticismo acojo.
.- No es delito ni es antojo;
la necesidad me muerde,
entre la paja y rastrojos...
Estoy desnuda y me huele.
Es el amor cuando duele; sin las heridas curadas, es el cariño que muere... Y yo quiero ser amada. Mi cuerpo en llamaradas; mi rosa es el mismo fuego, oigo a lo lejos llamadas... Mi pasión creará los juegos.
.- ¡Os lo suplico y os ruego!;
con ello os digo bastante,
no me digáis hasta luego...
Seria un serio agravante.
.- Son ilusiones constantes; hacia un punto de la nada, quise ser justa y amante... Porque estaba enamorada. En mi interior las llamadas; mis carnes se encuentran prietas, quiero ser sacrificada... ¡Es pasión que se despierta!. ¡Cierra ventanas y puertas!; elevame hasta la gloria, mi rosa sangra dispuesta... ¡Comencemos púes la historia!. .- Esa fue mi gran victoria;
de amiga pasó a mi amante,
entre cafés de archicoria...
Fue feliz a cada instante.
.- Os encontráis castigada; por maltratos de los hombres, en vez de haber sido amada... ¡Borrais hasta sus nombres!. .- Aborrezco que los nombre; siempre seria pernicioso, son historias que se esconden... De unos hombres codiciosos. Un lunes gris y lluvioso: una noche lujuriosa, un amanecer glorioso... con una amante preciosa. Ojos verdes y orgullosa; un cuerpo bello y hermoso, en una boca carnosa... Cien besos maravillosos. Un cuerpo majestuoso; hoy tendrá grata sorpresa, con unos ojos preciosos... La invitaré a buena mesa. Sus lindos ojos me besan; lindas manos que acarician, los panes de la despensa... En ella todo es delicia. La beso con avaricia; la abrazo contra mi pecho, fuertemente con codicia... Me habla de mis derechos: .- ¿A la Meca; o hacia el techo?. Digame vos la postura, acariciadme mis pechos... Es mi única fortuna. ¡Nunca he pedido la luna!; quiero que gocéis conmigo, que nunca tengáis la duda... De que sois un buen amigo. Os conocí en el domingo; por la tarde hubo badana, borracha yo no distingo... ¡Ya no temo al mañana!. Abrazada a mi almohada; me siento desconcertada, entra el sol por la ventana... He gozado al ser amada. "Guti"."El romancero".